Reseña explorando los infiernos

Se trató de una iluminadora y apasionante charla, puntuada con diapositivas que incluían datos básicos y, en especial, ilustraciones fascinantes de la época y de los libros a comentar y compartir. Esta palabra, compartir, es la clave del proyecto “Explorando los Infiernos”, ya que, como explicó el propio Barbazul, ha nacido del deseo de compartir ciertos textos e ilustraciones que ha ido seleccionando en sus visitas a los Infiernos. Y la verdad es que esta primera sesión no pudo ser más intensa ni gratificante, combinando el rigor bibliográfico y crítico con el placer de los sentidos.
Empezó con una explicación sobre los Infiernos de las bibliotecas, esas zonas restringidas donde se guardan los libros prohibidos por “contrarios a la buena moral”, y se centró en el Infierno de la Biblioteca Nacional de Francia (2600 volúmenes). Luego se refirió a otros Infiernos y a la peculiar situación española, en que, debido al “pin inquisitorial”, las hogueras acabaron con los Infiernos y solo sobreviven estos libros en “Bibliotecas Verdes” (privadas) u ocultos.
Para esta primera sesión, Barbazul nos preparó un exquisito menú, confeccionado a partir de dos joyas de principios del siglo XX (sacadas del Infierno de la BNF), como muestra de dos tipos de libros prohibidos: los “estudios pseudocientíficos” y las “crónicas de hechos reales”: L’Étrange Passion. La Flagellation dans les moeurs d’aujourd’hui – études et documents, Pierre Guénolé, 1904, y Les Flagellants et les Flagellés de Paris, Charles Virmaitre, 1902.
Después de presentarnos estas dos maravillas (con fotos a toda pantalla), Barbazul nos metió de lleno en el ambiente de la Belle Époque, situando el contexto histórico (1871-1914), el cambio de siglo y todo lo que supuso, tomando como foco París, la capital del mundo en aquella época. Una cronología destacó los cambios y hechos clave que cambiaron la vida –sobre todo de los ricos. Un claro análisis sociológico nos explicó la moral y las contradicciones de la época, y finalmente se centró en la sexualidad, destacando la importancia masiva de la prostitución en el París de 1900, con diversos tipos de “maisons” y prostíbulos, muchos de los cuales incluían mazmorras e instrumentos de flagelación.
Ya totalmente sumergidos en la Belle Époque, tras las explicaciones e ilustraciones de la pantalla, llegó el plato fuerte de la sesión: la lectura de los fragmentos seleccionados y traducidos de estas dos maravillas bibliográficas. No es nada fácil eso de traducir manteniendo el sentido y a la vez el tono o estilo del lenguaje, pero Barbazul ha conseguido una versión increíblemente realista que recrea los textos originales. En la corrección contó con la ayuda y asesoramiento de
rafa{AAA-SRNA}, y se nota el nivel literario, que hace fluir el lenguaje con ritmo y naturalidad. Además, fue decisivo el factor sorpresa, que multiplicaba el goce de la lectura: por eso, si piensan ver esta sesión (estoy seguro de que la repetirá si se le pide), pueden saltarse los siguientes párrafos e ir al final de la reseña.
Del primer libro (L’Étrange Passion) Barbazul eligió tres textos que nos leyó en voz alta y que les presentaré brevemente: 1) “La flagelación en el libertinaje”, en el que empieza diciendo que “el campo que se abre ante nosotros es, por así decirlo, ilimitado; en todas las épocas han existido individuos para quienes la flagelación suponía un poderoso estimulante de la sensualidad”. Al centrarse en el París de 1900, afirma: “No existe a día de hoy casa de tolerancia que no posea un arsenal completo de instrumentos de flagelación a disposición de los clientes, y no hay día en que esos instrumentos no se utilicen”. También aclara las diferencias entre casas de citas y casas de tolerancia, y finalmente habla de aquellas que iban por libre y se anunciaban en los grandes periódicos como “Maestras de inglés” o “Damas severas”. 2) Este trozo hablaba de la flagelación entre hombres, más frecuente de lo que se podría creer –sobre todo, por razones económicas. Se presentan y comentan anuncios de periódicos y cartas de respuesta supuestamente reales, todo ello divertidísimo. 3) Texto centrado en las “clases de inglés” y las “Damas severas” que las impartían. También usa como fuentes anuncios en los diarios de gran tirada, aclarando los diversos eufemismos y etiquetas usadas, que iban cambiando: de maestras de inglés a francés, o piano… También se habla de “fricciones” y de “tratamientos para el dolor” o “para la neurastenia”. Como muestra, incluye la carta de un caballero respondiendo uno de los anuncios, seguida de la contestación de la “Madame” y de una narración explícita de la cita.
Del segundo libro (Les Flagellants et les Flagellés de Paris), Barbazul seleccionó, tradujo y nos leyó 6 fragmentos: 1) “A modo de prólogo”: Desafía a la ciencia médica para que explique la gran cantidad de personas (“a menudo de una inteligencia superior a la media”) que gozan con los azotes, y contrapone documentos y casos reales. Llama “amor banal” a lo que ahora llamamos vainilla. 2) “Historia de una esclava”: Alucinante narración en primera persona de una relación Amo/sumisa, a través, sobre todo, de las cartas de la sumisa, masoquista profunda hasta el extremo, donde se ven propuestas de contrato, ultrasensualismo, trampling, lluvia dorada, medical y sumisión extrema. 3) “La ley de los contrastes”: Una sumisa adinerada obliga a un negro a azotarla y luego elige matarifes en los mataderos para que la flagelen con las manos y el delantal chorreando sangre.
4) “La mujer de los cangrejos”: Flagelaciones con algas que azotan hasta sangrar y, luego, cangrejos sobre las heridas. Mariscada sado-medical. 5) “Masaje vibratorio”: Sofisticada tortura a un barón: se le mete un huevo en el culo que lleva atado un hilo de latón y, con un arco de violín, se toca una melodía hasta que el barón eyacula. 6) “Muñecas”: Fragmentos sobre muñecas de goma, exhibicionistas y “froleurs”, pervertidos que se frotaban contra las mujeres hasta llegar a eyacular sobre ellas: afirma que había una brigada específica de agentes para perseguirlos.
En fin, un resumen como este no puede transmitir la viveza ni la intensidad de la experiencia de escucharlo en directo, después de la ambientación y con el soporte de las diapositivas en todo momento. Y además, para un bibliófilo, pornógrafo, ultrasensual y apasionado del BDSM, no puede haber mayor goce. Por eso quiero expresar mi gratitud inmensa al Sr. Barbazul por este auténtico festín. Y esperar que continúe este proyecto con nuevas sesiones, nuevas joyas, nuevos banquetes.

postsubmís (Jardín Secreto)

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